Escuchar artículo
“Fascistas” y “violentos”. Así calificó el gobernador Maximiliano Pullaro a los docentes que en el último tiempo aparecen en cada una de sus presentaciones públicas y actos oficiales a expresarle el malestar que campea en el gremio de la educación contra su política salarial.

Durante una rueda de prensa cerrada a algunos medios rosarinos, el mandatario cuestionó con dureza esa estrategia de protesta –luego de que la vigencia del presentismo desarticulara el poder de la huelga gremial– y calificó esa modalidad de protesta como “violenta” y “equivocada”.



Pullaro aseguró que está “siempre a favor” de las críticas y del debate en torno a las políticas públicas, pero marcó un límite respecto de las intervenciones en actividades institucionales. “Me siento violentado cuando en un acto que organiza el gobierno o una institución vayan no más de 20 personas a hacer un escrache”, expresó, en referencia a episodios registrados en inauguraciones y eventos oficiales.

En ese sentido, Pullaro diferenció esas acciones de otras formas de protesta que, según sostuvo, considera legítimas. “Si esas personas harían una manifestación y vendrían a la plaza frente a Gobernación yo realmente respetaría mucho ese reclamo”, afirmó, al tiempo que remarcó la importancia de que las movilizaciones se desarrollen en espacios convocados por los propios manifestantes. Pero a la vez desestimó el poder de convocatoria gremial al afirmar que las movilizaciones de Amsafé y Sadop “no juntan más de 500 personas”, dijo.



El gobernador fue más allá al cuestionar la modalidad de irrumpir en actos públicos organizados por terceros, a la que calificó como “una práctica fascista”. Según argumentó, se trata de acciones impulsadas por grupos reducidos que no logran convocatorias masivas. “Vas a un acto que no generaste para romper ese acto: eso es fascismo y es violencia”, insistió.

Las declaraciones se dan en medio de un conflicto abierto con sectores docentes por las condiciones salariales, que ha derivado en distintas medidas de fuerza y expresiones de protesta en distintos puntos de la provincia.