Escuchar artículo
El cohete espacial New Glenn de la empresa Blue Origin, del magnate Jeff Bezos, explotó este jueves en la plataforma de lanzamiento durante una prueba de motores.

A pesar de la magnitud del estallido, la compañía comunicó que todo su personal está fuera de peligro, pero la potencia de la detonación sacudió viviendas cercanas y el cielo se tiñó de naranja por los gases en combustión.

“Experimentamos una anomalía durante la prueba de encendido”, indicó la empresa en un breve comunicado publicado en X, y agregó que “todo el personal ha sido localizado”.



Las impactantes imágenes de la explosión rápidamente se volvieron virales. Los registros muestran una gran cantidad de humo saliendo de la parte inferior del cohete, que mide 98 metros de altura, antes de quedar envuelto por completo por una intensa llamarada naranja que consumió el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral.



En abril, el cohete New Glenn ya había tenido un lanzamiento fallido al no alcanzar la órbita correcta en la que debía colocar un satélite. Tras este inconveniente, sus actividades quedaron suspendidas.

New Glenn está diseñado para transportar naves espaciales, pero en un futuro, Blue Origin apunta a que sirva para lanzar los módulos lunares Blue Moon del programa Artemis. Su competencia es la nave Starship de SpaceX, que también pretende ser la que transporte a los astronautas a la Luna en 2028.