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Luego de que se conociera la historia de una familia que pasó el último mes durmiendo en la plaza de la Maternidad Martin, desde la Municipalidad reconocieron un aumento de las situaciones de indigencia y alertaron sobre un fenómeno que hasta hace algunos años no era habitual, el de las familias enteras viviendo en la calle.

El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat municipal, Nicolás Gianelloni, aseguró en diálogo con el programa Así de Bien, en Sí 98.9 que se atraviesa un escenario social "muy complejo", marcado por la pérdida de empleo, la imposibilidad de afrontar un alquiler y el deterioro de las redes afectivas.

“Ha crecido mucho la indigencia, la gente que está en el escalón social más bajo, con historias muy duras, que pierde el trabajo y no tiene cómo sostener su economía cotidiana”, señaló el funcionario, sostuvo: “Es un fenómeno nuevo que familias enteras queden en la calle, aunque no se da de manera generalizada”.

“Muchas veces son historias difíciles de resolver porque las familias quieren una casa y eso no se consigue rápidamente”, indicó.

El funcionario remarcó que históricamente las personas en situación de calle eran varones solos, motivo por el cual los refugios existentes fueron pensados para varones o mujeres individualmente. Sin embargo, aseguró que comenzaron a aparecer casos de grupos familiares completos sin techo.

En ese marco, reveló que durante el primer trimestre del año el municipio intervino en unas 3 mil situaciones reportadas por vecinos.

Gianelloni explicó además que la problemática no siempre está vinculada únicamente a la falta de ingresos o vivienda. “Muchas veces tiene que ver con consumos problemáticos o problemas de salud mental”, señaló.

También describió que gran parte de las personas en situación de calle se concentra en zonas comerciales, donde logran acceder a changas o cuidan autos, aunque aclaró que el fenómeno se extiende a distintos barrios de la ciudad y no solamente al centro.

“Creemos que hoy hay cerca de 800 personas en situación de calle en Rosario, pero es una población muy móvil. Hay gente que pasa algunos días en la calle y luego vuelve al barrio. Van buscando distintas formas de sobrevivir”, concluyó.