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Roberto, el jubilado que murió en la balacera: “Era un hombre de bien”
La muerte de Roberto, el jubilado de 80 años asesinado este miércoles durante una balacera frente a un supermercado chino de la zona oeste de Rosario, dejó al barrio entero atravesado por la conmoc...
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La muerte de Roberto, el jubilado de 80 años asesinado este miércoles durante una balacera frente a un supermercado chino de la zona oeste de Rosario, dejó al barrio entero atravesado por la conmoción. Este jueves, Pamela y Silvina, hijas de la víctima, rompieron el silencio y describieron a su padre como un vecino querido, trabajador y habitué de las charlas de vereda.
“Mi papá estaba sentado como siempre charlando ahí, como hace con los vecinos de la avenida”, contaron las mujeres en diálogo con De 12 a 14 (El Tres). Además, buscaron despejar cualquier especulación sobre un posible vínculo de Roberto con el comercio atacado. “No fueron nada contra los chinos. No sabemos quién fue. Ayer le tocó a él y ya está”, lamentaron.
Según explicaron, el hombre formaba parte de un grupo de jubilados que suele reunirse en esa esquina desde hace años para conversar y pasar el rato. “Todos jugaron al fútbol acá en la canchita del barrio, crecieron juntos y hoy se siguen juntando a hablar de la vida”, relataron. También rechazaron versiones que indicaban que estaban consumiendo alcohol en la vía pública. “No tomaba. Se sentaba a charlar, como hace la gente grande”, remarcaron.
Roberto había trabajado gran parte de su vida como carnicero y era una figura conocida en la zona. “Era una persona de bien. Siempre fue carnicero”, dijeron sus hijas, todavía golpeadas por el crimen ocurrido frente al supermercado de Sanguinetti al 5200, en inmediaciones de bulevar Seguí y Camilo Aldao.
Mientras la investigación avanza y ya hay cuatro personas detenidas sospechadas de haber participado del ataque armado, el barrio intenta procesar una escena que parece imposible de naturalizar: la de un jubilado asesinado en su propia cuadra, simplemente por estar sentado en la vereda conversando con amigos.
“Mi papá estaba sentado como siempre charlando ahí, como hace con los vecinos de la avenida”, contaron las mujeres en diálogo con De 12 a 14 (El Tres). Además, buscaron despejar cualquier especulación sobre un posible vínculo de Roberto con el comercio atacado. “No fueron nada contra los chinos. No sabemos quién fue. Ayer le tocó a él y ya está”, lamentaron.
Según explicaron, el hombre formaba parte de un grupo de jubilados que suele reunirse en esa esquina desde hace años para conversar y pasar el rato. “Todos jugaron al fútbol acá en la canchita del barrio, crecieron juntos y hoy se siguen juntando a hablar de la vida”, relataron. También rechazaron versiones que indicaban que estaban consumiendo alcohol en la vía pública. “No tomaba. Se sentaba a charlar, como hace la gente grande”, remarcaron.
Roberto había trabajado gran parte de su vida como carnicero y era una figura conocida en la zona. “Era una persona de bien. Siempre fue carnicero”, dijeron sus hijas, todavía golpeadas por el crimen ocurrido frente al supermercado de Sanguinetti al 5200, en inmediaciones de bulevar Seguí y Camilo Aldao.
Mientras la investigación avanza y ya hay cuatro personas detenidas sospechadas de haber participado del ataque armado, el barrio intenta procesar una escena que parece imposible de naturalizar: la de un jubilado asesinado en su propia cuadra, simplemente por estar sentado en la vereda conversando con amigos.
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