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La muerte de Carlos "Indio" Solari generó una profunda conmoción en el mundo del rock argentino y tuvo una de sus expresiones más significativas en el mensaje difundido por Eduardo "Skay" Beilinson, compañero de ruta durante décadas y cofundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

A través de las redes sociales de la histórica banda, Skay publicó una despedida cargada de emoción para quien fue su socio artístico en una de las experiencias musicales más influyentes de la cultura argentina.

"Te llevo en cada recuerdo, en cada canción de ayer. Con un inmenso dolor. Buen viaje mi querido amigo, hasta siempre. Ahora sos la luz que viaja entre nosotros y para siempre. Hoy es un día muy triste", escribió el guitarrista, junto a las iniciales "PR", en referencia al universo de Patricio Rey.

El mensaje cobró una relevancia especial por la historia compartida entre ambos músicos. Juntos construyeron el fenómeno de Los Redondos desde mediados de los años setenta, una aventura artística que trascendió el ámbito del rock para convertirse en un fenómeno social y cultural sin precedentes. Aunque con el paso de los años sus caminos se separaron y la relación personal quedó marcada por distancias y desacuerdos, la noticia de la muerte del Indio encontró a Skay evocando el vínculo que los unió durante buena parte de sus vidas.

Como consecuencia del fallecimiento, el músico también decidió suspender el recital que tenía previsto ofrecer este sábado 6 de junio en Rosario junto a Los Fakires. El concierto iba a realizarse en el Bioceres Arena, y había despertado gran expectativa entre los seguidores rosarinos.

La cancelación del espectáculo transformó lo que iba a ser una nueva celebración ricotera en una jornada de duelo para miles de fanáticos. Rosario, una de las ciudades donde el fenómeno de Los Redondos echó raíces más profundas, se preparaba para recibir a uno de sus protagonistas históricos. Sin embargo, la conmoción por la muerte de Solari alteró por completo el escenario.

La despedida de Skay resume, para muchos seguidores, el cierre simbólico de una historia irrepetible. Más allá de las diferencias que los distanciaron en las últimas décadas, ambos fueron responsables de una obra que marcó a varias generaciones y que continúa ocupando un lugar central en la memoria del rock argentino.

Mientras se multiplican los homenajes y mensajes de despedida en todo el país, las canciones que nacieron de aquella sociedad artística vuelven a sonar con fuerza. Esta vez, no para celebrar un reencuentro, sino para despedir a una de las figuras más influyentes de la música popular argentina.