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Alerta por triquinosis: clausuran un criadero en Ibarlucea
Un foco de triquinosis detectado en la localidad de Ibarlucea encendió las alarmas sanitarias en Santa Fe y obligó a la intervención de un criadero porcino del que habría salido el animal vinculad...
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Un foco de triquinosis detectado en la localidad de Ibarlucea encendió las alarmas sanitarias en Santa Fe y obligó a la intervención de un criadero porcino del que habría salido el animal vinculado al brote. Como medida preventiva, el Gobierno provincial dispuso el retiro de todos los cerdos del establecimiento y su faena bajo estricto control sanitario para determinar si existen más animales infectados.
La decisión se adoptó luego de que la investigación epidemiológica permitiera reconstruir el origen del contagio y estableciera que uno de los animales consumidos por personas que contrajeron la enfermedad provenía de ese criadero.
El operativo fue coordinado por el Ministerio de Desarrollo Productivo junto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la comuna de Ibarlucea, la Guardia Rural Los Pumas y el propietario del establecimiento.
En total fueron retirados 18 cerdos de distintas categorías. Todos serán sometidos a faena comercial y a los análisis de laboratorio correspondientes para determinar si el parásito está presente en otros ejemplares del plantel.
La intervención implicó, en los hechos, la paralización de la actividad del criadero hasta que concluya la investigación sanitaria y se conozcan los resultados de los estudios.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la medida responde al protocolo previsto para este tipo de situaciones y busca evitar la circulación de carne potencialmente contaminada.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, sostuvo que la actuación conjunta con organismos nacionales y autoridades locales permitió intervenir rápidamente para reducir el riesgo sanitario. Según indicó, la estrategia provincial apunta a fortalecer los controles sobre la producción y comercialización de alimentos de origen porcino cuando se detectan brotes de la enfermedad.
El episodio se suma a otros procedimientos realizados en distintas localidades santafesinas durante las últimas semanas, en el marco de un refuerzo de auditorías, inspecciones y controles sobre establecimientos elaboradores y puntos de venta.
En paralelo, la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), dependiente del Ministerio de Salud, intensificó las tareas de vigilancia epidemiológica y dio aviso a los efectores sanitarios para favorecer el diagnóstico precoz de posibles nuevos casos y retirar de circulación cualquier alimento perteneciente a las partidas investigadas.
La triquinosis es una enfermedad parasitaria que se transmite por el consumo de carne de cerdo o de animales silvestres infectados cuando no recibió una cocción adecuada o fue utilizada para elaborar chacinados sin controles sanitarios. Los especialistas recuerdan que el salado, el ahumado o el secado de los embutidos no eliminan el parásito.
Entre los primeros síntomas pueden aparecer diarrea, dolor abdominal y náuseas, mientras que posteriormente pueden manifestarse fiebre, dolores musculares, inflamación de párpados y del rostro, cefaleas y dolor ocular. En los cuadros más graves puede provocar complicaciones cardíacas, neurológicas y respiratorias.
Las autoridades recomendaron consumir únicamente productos elaborados en establecimientos habilitados, evitar la compra de embutidos de origen desconocido o comercializados por canales informales y, en caso de realizar faena familiar, enviar muestras de carne a laboratorios oficiales antes de elaborar o consumir los productos. También insistieron en cocinar completamente la carne porcina, ya que las larvas del parásito no pueden detectarse a simple vista y no alteran el aspecto, el olor ni el sabor de los alimentos.
La decisión se adoptó luego de que la investigación epidemiológica permitiera reconstruir el origen del contagio y estableciera que uno de los animales consumidos por personas que contrajeron la enfermedad provenía de ese criadero.
El operativo fue coordinado por el Ministerio de Desarrollo Productivo junto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la comuna de Ibarlucea, la Guardia Rural Los Pumas y el propietario del establecimiento.
En total fueron retirados 18 cerdos de distintas categorías. Todos serán sometidos a faena comercial y a los análisis de laboratorio correspondientes para determinar si el parásito está presente en otros ejemplares del plantel.
La intervención implicó, en los hechos, la paralización de la actividad del criadero hasta que concluya la investigación sanitaria y se conozcan los resultados de los estudios.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la medida responde al protocolo previsto para este tipo de situaciones y busca evitar la circulación de carne potencialmente contaminada.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, sostuvo que la actuación conjunta con organismos nacionales y autoridades locales permitió intervenir rápidamente para reducir el riesgo sanitario. Según indicó, la estrategia provincial apunta a fortalecer los controles sobre la producción y comercialización de alimentos de origen porcino cuando se detectan brotes de la enfermedad.
El episodio se suma a otros procedimientos realizados en distintas localidades santafesinas durante las últimas semanas, en el marco de un refuerzo de auditorías, inspecciones y controles sobre establecimientos elaboradores y puntos de venta.
En paralelo, la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), dependiente del Ministerio de Salud, intensificó las tareas de vigilancia epidemiológica y dio aviso a los efectores sanitarios para favorecer el diagnóstico precoz de posibles nuevos casos y retirar de circulación cualquier alimento perteneciente a las partidas investigadas.
La triquinosis es una enfermedad parasitaria que se transmite por el consumo de carne de cerdo o de animales silvestres infectados cuando no recibió una cocción adecuada o fue utilizada para elaborar chacinados sin controles sanitarios. Los especialistas recuerdan que el salado, el ahumado o el secado de los embutidos no eliminan el parásito.
Entre los primeros síntomas pueden aparecer diarrea, dolor abdominal y náuseas, mientras que posteriormente pueden manifestarse fiebre, dolores musculares, inflamación de párpados y del rostro, cefaleas y dolor ocular. En los cuadros más graves puede provocar complicaciones cardíacas, neurológicas y respiratorias.
Las autoridades recomendaron consumir únicamente productos elaborados en establecimientos habilitados, evitar la compra de embutidos de origen desconocido o comercializados por canales informales y, en caso de realizar faena familiar, enviar muestras de carne a laboratorios oficiales antes de elaborar o consumir los productos. También insistieron en cocinar completamente la carne porcina, ya que las larvas del parásito no pueden detectarse a simple vista y no alteran el aspecto, el olor ni el sabor de los alimentos.
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