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La policía desbarató en Rosario la organización de cinco hombres, cuatro de ellos con domicilio en la provincia de Córdoba, acusados de cometer robos utilizando inhibidores de señal para vulnerar el sistema de cierre centralizado de vehículos. El procedimiento, realizado el fin de semana por efectivos de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional II, permitió recuperar parte de los elementos robados y secuestrar los dispositivos presuntamente empleados para concretar los ilícitos.

El operativo se inició el sábado por la tarde a partir de la denuncia de una persona que había sufrido el robo de pertenencias del interior de un utilitario estacionado sobre avenida Pellegrini al 1200. Entre los objetos sustraídos se encontraba un teléfono celular que mantenía activado el sistema de geolocalización, lo que resultó clave para orientar la búsqueda.

Según explicó el inspector Ariel Espíndola, de la Brigada Motorizada, los policías patrullaban preventivamente cuando entrevistaron a la víctima en la zona de Brown y Ovidio Lagos. A partir de la ubicación que arrojaba el GPS del teléfono, los efectivos concentraron la búsqueda en inmediaciones de Ameghino y Juan Manuel de Rosas.

Con esos datos se dio aviso a las unidades que recorrían el sector. Minutos después, los agentes localizaron a cinco hombres cuyas características coincidían con las aportadas por la víctima. Al advertir la presencia policial, los sospechosos intentaron escapar, aunque fueron interceptados y detenidos tras una breve persecución.



Durante la requisa, la Policía secuestró una importante cantidad de objetos cuya procedencia ahora es materia de investigación. Entre ellos había teléfonos celulares, handys, billeteras, mochilas, llaves de vehículos, tarjetas bancarias, cajas con elementos eléctricos y otros efectos personales, además de dos inhibidores de señal.

De acuerdo con la explicación brindada por Espíndola, estos dispositivos emiten una frecuencia que impide que el comando a distancia del vehículo concrete el cierre centralizado. De esa manera, el propietario cree haber activado el sistema de seguridad, cuando en realidad el automóvil queda abierto, permitiendo que los delincuentes sustraigan objetos del interior sin necesidad de forzar cerraduras ni romper cristales.

La modalidad delictiva se ha repetido en distintas ciudades del país y suele tener como objetivo vehículos estacionados en zonas comerciales o de gran circulación, donde los propietarios abandonan el automóvil por pocos minutos sin advertir que el cierre nunca llegó a activarse.



Los cinco detenidos quedaron a disposición de la Justicia, mientras continúa la investigación para determinar si están vinculados con otros hechos similares ocurridos en Rosario y la región.

Por último, desde la Brigada Motorizada convocaron a personas que hayan sido víctimas de robos con esta modalidad a acercarse a la Comisaría 2ª para verificar si alguno de los objetos recuperados les pertenece y recibir el asesoramiento correspondiente.