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Dos policías de la brigada motorizada de Rosario fueron condenados este miércoles a tres años de prisión efectiva e inhabilitación absoluta por seis años tras admitir su participación en una trama de corrupción que favorecía a una presunta vendedora de drogas de barrio Parque Casas. Se trata de Marcelo Damián Borovachi y Ricardo Damián Font, ambos de 28 años, quienes aceptaron un juicio abreviado homologado por el juez Facundo Becerra en el Centro de Justicia Penal.

Los fiscales Karina Bartocci y Pablo Socca les atribuyeron una serie de delitos cometidos durante distintos procedimientos realizados en 2024 y principios de 2025. Borovachi fue condenado por falsedad ideológica, privación ilegítima de la libertad, allanamiento ilegal, amenazas coactivas, incumplimiento de los deberes de funcionario público y falso testimonio. Font recibió una condena por hechos similares, también vinculados con detenciones ilegales y maniobras irregulares.

La causa se originó a partir de una investigación sobre un grupo de policías que, según la Fiscalía, actuaba en connivencia con Sandra Álvarez, señalada como una vendedora de droga de Parque Casas. Tras un ataque a balazos contra su vivienda en julio de 2024, la brigada motorizada quedó a cargo de la custodia del domicilio y, de acuerdo con la acusación, algunos efectivos comenzaron a mantener una relación de colaboración con la mujer para perjudicar a organizaciones rivales.

Uno de los episodios investigados ocurrió en noviembre de 2024, cuando varios policías simularon una compra de armas para detener a un hombre conocido como "Rana" Gusmaroli. Según la acusación, tras secuestrar dos pistolas, liberaron a uno de los involucrados a cambio de una coima de dos millones de pesos, ocultaron parte del armamento incautado y posteriormente intentaron extorsionarlo exigiéndole una suma aún mayor para no avanzar con nuevas denuncias en su contra.

La investigación también reveló otro procedimiento irregular realizado en enero de 2025, cuando efectivos detuvieron a una mujer de 72 años y a un hombre de 31 en barrio Parque Casas. La Fiscalía sostuvo que a la mujer le plantaron dosis de cocaína para justificar su arresto y que el otro detenido fue golpeado y amenazado para obtener información sobre vendedores de droga de la zona. Ambos permanecieron 17 días detenidos hasta que la Justicia determinó que las acusaciones carecían de sustento y ordenó su libertad. La causa principal continúa abierta y ya tiene a otros policías, una médica policial y dos civiles imputados por integrar la misma organización.