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La Fiscalía sostuvo que Navarro recibió la riñonera y el teléfono celular de Attardo, un elemento considerado clave para reconstruir las últimas horas de las víctimas, ya que desde ese aparato se habría realizado la llamada que las condujo a la emboscada del 9 de noviembre de 2024 en Avellaneda y Reconquista, en Arroyito.

La investigación determinó que, tras el ataque a balazos contra la camioneta en la que viajaban Bracamonte y Attardo luego del partido entre Central y San Lorenzo, los primos Martín "Pitito" Martínez y Marcelo Martínez trasladaron a las víctimas al Hospital Centenario. En medio de la conmoción, las cámaras de seguridad registraron a Marcelo Martínez apoderándose de la riñonera de Attardo, que luego entregó a Navarro.

Durante un allanamiento realizado el 7 de enero, la Policía secuestró en la vivienda de Navarro la funda del celular robado, la riñonera y otros objetos pertenecientes a Attardo. Sin embargo, el teléfono Xiaomi Redmi Note 9S nunca fue encontrado. La mujer reconoció haber recibido la riñonera, pero negó haber tenido el aparato, una versión que la Fiscalía descartó y que además motivó la acusación por falso testimonio.

El acuerdo homologado por la jueza Hebe Marcogliese estableció la condena por encubrimiento de hurto calamitoso, encubrimiento agravado, falso testimonio y tenencia ilegal de arma de fuego. Al computarse el tiempo que permaneció bajo prisión preventiva domiciliaria, Navarro quedó en libertad.

Mientras tanto, la investigación por el doble homicidio continúa con tres imputados detenidos. Alejandro "Cani" Zamudio, Alejandro Vázquez y Sebastián Vázquez están acusados de haber participado en la logística y ejecución del ataque que terminó con la vida de los dos máximos referentes de la barra brava de Rosario Central. Los investigadores sostienen que el teléfono de Attardo sigue siendo una pieza clave para esclarecer quiénes planificaron y ejecutaron el crimen.