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El Aeropuerto Internacional de Rosario recibió 34 vuelos no programados entre el 25 de mayo y el 5 de julio como consecuencia del cierre temporal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza por condiciones meteorológicas adversas. Entre las operaciones se destacaron dos Boeing 747 de gran porte, uno de ellos un carguero de la compañía Atlas Air, lo que puso a prueba la capacidad operativa de la terminal rosarina. Desde el aeropuerto destacaron que estos desvíos ratifican el posicionamiento de Rosario como una alternativa estratégica para la región.

Uno de los hechos más relevantes ocurrió este domingo, cuando la terminal de Fisherton recibió por primera vez un Boeing 747 carguero de Atlas Air. La aeronave, procedente de Miami y con destino final en Ezeiza, aterrizó a las 0.58 y, una vez que mejoraron las condiciones meteorológicas, continuó su vuelo.

Desde la administración del aeropuerto resaltaron que la llegada de este tipo de aeronaves demuestra la capacidad de la terminal para operar vuelos de gran porte. El director de Cargas, Federico Luchtenberg, afirmó que el operativo representó "un hito" y destacó la infraestructura, los procedimientos y el trabajo del personal para responder a operaciones de alta complejidad.

En total, fueron 34 los vuelos desviados hacia Rosario durante las últimas semanas debido al cierre transitorio de Ezeiza. La terminal santafesina absorbió esas operaciones extraordinarias y garantizó la continuidad tanto de vuelos de pasajeros como de cargas.

Las autoridades señalaron que este tipo de procedimientos fortalece el rol del Aeropuerto Internacional de Rosario como aeropuerto alternativo de referencia en el centro del país. Además, remarcaron que la infraestructura disponible y la coordinación entre los distintos organismos que operan en la terminal contribuyen a consolidar a Rosario como un nodo clave para la conectividad aérea y el comercio exterior.