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Empapeló un barrio con la búsqueda de una boa y todo terminó mal
Lo que comenzó como una supuesta búsqueda desesperada de una boa constrictora perdida terminó convertido en una causa judicial. Durante el fin de semana, vecinos del barrio porteño de Colegiales e...
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Lo que comenzó como una supuesta búsqueda desesperada de una boa constrictora perdida terminó convertido en una causa judicial. Durante el fin de semana, vecinos del barrio porteño de Colegiales encontraron carteles que advertían sobre la desaparición de una serpiente de más de tres metros, un episodio que rápidamente ganó repercusión en redes sociales y despertó preocupación en la zona.
Los avisos indicaban que el reptil, llamado "Piti", se había escapado de una vivienda ubicada en las inmediaciones de Céspedes y Zapiola. También describían al animal como dócil, aseguraban que convivía desde hacía años con una familia y pedían que nadie intentara capturarlo en caso de encontrarlo, sino que se comunicaran con sus presuntos dueños.
La historia se expandió con rapidez. Circularon publicaciones de vecinos que afirmaban haber visto a la serpiente y hasta hubo consultas a especialistas sobre cómo actuar frente a un animal de esas características.
Sin embargo, con el correr de las horas se descubrió que todo había sido inventado. Ni la boa ni la familia que decía buscarla existían.
Según trascendió, detrás de la maniobra estaría un paseador de perros que ideó la falsa historia con la intención de hacerse conocido en el barrio y atraer nuevos clientes. Lo que pensó como una acción publicitaria terminó generando una repercusión mucho mayor de la esperada.
Ahora, la Justicia investiga el caso. El fiscal a cargo analiza qué figura penal podría corresponder, ya que la falsa alarma provocó preocupación entre los vecinos y obligó a destinar recursos para verificar la situación.
Mientras el episodio era tomado como real, también surgieron advertencias sobre la tenencia de boas constrictoras como mascotas. En Argentina, la posesión de fauna silvestre está regulada por la Ley 22.421 y solo puede realizarse bajo determinadas condiciones y con la documentación correspondiente.
Los avisos indicaban que el reptil, llamado "Piti", se había escapado de una vivienda ubicada en las inmediaciones de Céspedes y Zapiola. También describían al animal como dócil, aseguraban que convivía desde hacía años con una familia y pedían que nadie intentara capturarlo en caso de encontrarlo, sino que se comunicaran con sus presuntos dueños.
La historia se expandió con rapidez. Circularon publicaciones de vecinos que afirmaban haber visto a la serpiente y hasta hubo consultas a especialistas sobre cómo actuar frente a un animal de esas características.
Sin embargo, con el correr de las horas se descubrió que todo había sido inventado. Ni la boa ni la familia que decía buscarla existían.
Según trascendió, detrás de la maniobra estaría un paseador de perros que ideó la falsa historia con la intención de hacerse conocido en el barrio y atraer nuevos clientes. Lo que pensó como una acción publicitaria terminó generando una repercusión mucho mayor de la esperada.
Ahora, la Justicia investiga el caso. El fiscal a cargo analiza qué figura penal podría corresponder, ya que la falsa alarma provocó preocupación entre los vecinos y obligó a destinar recursos para verificar la situación.
Mientras el episodio era tomado como real, también surgieron advertencias sobre la tenencia de boas constrictoras como mascotas. En Argentina, la posesión de fauna silvestre está regulada por la Ley 22.421 y solo puede realizarse bajo determinadas condiciones y con la documentación correspondiente.
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