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El intendente cuestionó este jueves la decisión del Gobierno nacional de fijar un tope para el cálculo de los subsidios al transporte público y aumentar el impuesto a los combustibles. El mandatario sostuvo que ambas medidas perjudican a los usuarios y afirmó que "joden al vecino" al combinar una mayor carga impositiva con menores aportes para sostener el sistema. Las críticas surgieron luego de la resolución de la Secretaría de Transporte que modifica el esquema de subsidios a través de la SUBE.

Durante una recorrida por el barrio ATE, Pablo Javkin sostuvo que resulta "difícil" comprender el criterio adoptado por el Gobierno nacional y vinculó la nueva metodología para calcular los subsidios con el incremento del impuesto a los combustibles oficializado un día después.

"Todo medio raro. Aumentan el impuesto a los combustibles y le ponen un tope al subsidio de la SUBE", cuestionó el intendente. En ese sentido, señaló que no objeta la existencia de un límite a los aportes nacionales siempre que la medida beneficie a los usuarios, aunque consideró que, en ese caso, también debería reducirse la carga tributaria sobre los combustibles.

El jefe municipal también criticó la forma en que se distribuirán los subsidios entre las distintas ciudades. Según explicó, el nuevo esquema termina favoreciendo a los sistemas de transporte que aplicaron mayores aumentos tarifarios, mientras que perjudica a localidades como Rosario, donde aseguró que se mantuvo una política de incrementos moderados.

Por último, Javkin insistió en que la decisión implica un doble perjuicio para los usuarios del transporte público. "Le cobran más impuestos y le ponen un tope al subsidio", afirmó, y agregó que el impuesto a los combustibles acumula numerosos incrementos mientras los recursos continúan concentrándose en la administración nacional.