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Ofrecen una recompensa de $5 millones para encontrar a Micaela Albornoz
El Ministerio de Seguridad de la Nación oficializó este lunes una recompensa de 5 millones de pesos para quienes aporten datos que permitan encontrar a Micaela Gladys Albornoz, la mujer rosarina de ...
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El Ministerio de Seguridad de la Nación oficializó este lunes una recompensa de 5 millones de pesos para quienes aporten datos que permitan encontrar a Micaela Gladys Albornoz, la mujer rosarina de 32 años que permanece desaparecida desde el pasado 24 de junio.
La medida fue establecida mediante la Resolución 718/2026, publicada en el Boletín Oficial, que ofrece la suma a quienes, "sin haber intervenido ilícitamente en el hecho", brinden información relevante para dar con su paradero.
Quienes tengan datos podrán comunicarse de manera gratuita con el Programa Nacional de Recompensas a través de la línea 134. Desde el Ministerio aclararon que la identidad de los informantes será preservada y que el pago se realizará una vez que la autoridad judicial confirme la utilidad de la información aportada.
La recompensa había sido solicitada por la Fiscalía de Instrucción de Distrito Uno, turno Seis, de Córdoba, luego de que la mujer apareciera en registros de videovigilancia de esa provincia. En ese momento, los investigadores advirtieron que Albornoz atraviesa una situación de vulnerabilidad debido a patologías psiquiátricas y que había salido de su casa sin la medicación que necesita, por lo que no descartaron una posible intervención de terceros.
Sin embargo, días más tarde la Policía de Córdoba informó que, tras distintas diligencias, obtuvo elementos que indicaban que la mujer ya no se encontraba en esa provincia, por lo que la causa volvió a quedar bajo la órbita de la Fiscalía Regional Nº 2 de Rosario.
El caso
Micaela Albornoz fue vista por última vez el 24 de junio, alrededor de las 9.30, cuando salió de su vivienda de Pasaje Bécquer al 500 bis, en barrio Villa Manuelita, con la intención de caminar hasta una plaza cercana. Vive junto a su hija de dos años y dos de sus hermanos.
En los días posteriores, su familia encontró prendas y objetos personales en inmediaciones de bulevar Oroño y avenida Leopoldo Lugones, cerca del Parque Independencia, luego del aviso de un testigo que aseguró haberla visto en ese sector.
Desde entonces surgieron múltiples reportes sobre supuestos avistamientos en distintos puntos de Rosario y también en Córdoba. Incluso, la familia denunció haber recibido llamados extorsivos de personas que afirmaban tener secuestrada a la mujer y exigían dinero para liberarla.
La investigación también detectó que un hombre utilizó la tarjeta de débito de Albornoz en Córdoba. El sospechoso fue identificado y admitió haber robado el plástico, aunque aseguró que la mujer no estaba con él.
La pista más reciente surgió el fin de semana, cuando una cámara de seguridad instalada sobre la Ruta Nacional 34, a la altura de Cañada Rosquín, registró una imagen que los familiares reconocieron como la de Micaela.
Cómo identificarla
De acuerdo con la descripción difundida por las autoridades, Micaela Albornoz mide aproximadamente 1,70 metros, es de contextura delgada, tez trigueña, ojos marrones y cabello negro hasta los hombros. Tiene un piercing en el ombligo y suele caminar encorvada, mirando hacia el suelo y hablando sola.
La medida fue establecida mediante la Resolución 718/2026, publicada en el Boletín Oficial, que ofrece la suma a quienes, "sin haber intervenido ilícitamente en el hecho", brinden información relevante para dar con su paradero.
Quienes tengan datos podrán comunicarse de manera gratuita con el Programa Nacional de Recompensas a través de la línea 134. Desde el Ministerio aclararon que la identidad de los informantes será preservada y que el pago se realizará una vez que la autoridad judicial confirme la utilidad de la información aportada.
La recompensa había sido solicitada por la Fiscalía de Instrucción de Distrito Uno, turno Seis, de Córdoba, luego de que la mujer apareciera en registros de videovigilancia de esa provincia. En ese momento, los investigadores advirtieron que Albornoz atraviesa una situación de vulnerabilidad debido a patologías psiquiátricas y que había salido de su casa sin la medicación que necesita, por lo que no descartaron una posible intervención de terceros.
Sin embargo, días más tarde la Policía de Córdoba informó que, tras distintas diligencias, obtuvo elementos que indicaban que la mujer ya no se encontraba en esa provincia, por lo que la causa volvió a quedar bajo la órbita de la Fiscalía Regional Nº 2 de Rosario.
El caso
Micaela Albornoz fue vista por última vez el 24 de junio, alrededor de las 9.30, cuando salió de su vivienda de Pasaje Bécquer al 500 bis, en barrio Villa Manuelita, con la intención de caminar hasta una plaza cercana. Vive junto a su hija de dos años y dos de sus hermanos.
En los días posteriores, su familia encontró prendas y objetos personales en inmediaciones de bulevar Oroño y avenida Leopoldo Lugones, cerca del Parque Independencia, luego del aviso de un testigo que aseguró haberla visto en ese sector.
Desde entonces surgieron múltiples reportes sobre supuestos avistamientos en distintos puntos de Rosario y también en Córdoba. Incluso, la familia denunció haber recibido llamados extorsivos de personas que afirmaban tener secuestrada a la mujer y exigían dinero para liberarla.
La investigación también detectó que un hombre utilizó la tarjeta de débito de Albornoz en Córdoba. El sospechoso fue identificado y admitió haber robado el plástico, aunque aseguró que la mujer no estaba con él.
La pista más reciente surgió el fin de semana, cuando una cámara de seguridad instalada sobre la Ruta Nacional 34, a la altura de Cañada Rosquín, registró una imagen que los familiares reconocieron como la de Micaela.
Cómo identificarla
De acuerdo con la descripción difundida por las autoridades, Micaela Albornoz mide aproximadamente 1,70 metros, es de contextura delgada, tez trigueña, ojos marrones y cabello negro hasta los hombros. Tiene un piercing en el ombligo y suele caminar encorvada, mirando hacia el suelo y hablando sola.
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