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Después de varios días marcados por el frío intenso y la humedad, Rosario sorprendió este jueves con una tarde de características primaverales. El Servicio Meteorológico Nacional registró 26,2 grados a las 16, muy cerca de la máxima pronosticada de 27 grados, en una jornada dominada por el viento del norte y una baja humedad relativa.

El cambio de tiempo, sin embargo, ya comenzó a insinuarse con el aumento de la nubosidad y las ráfagas previstas para las últimas horas del día. Según el organismo, estas condiciones favorecerán el ingreso de un frente inestable que provocará lluvias y tormentas sobre la región.

Las precipitaciones llegarían durante la mañana del viernes, cuando la temperatura máxima volverá a rondar los 25 grados. Además, existe probabilidad de lluvias aisladas durante buena parte de la jornada, en un contexto de inestabilidad que se extendería hasta el sábado.

El fin de semana traerá nuevamente aire frío. El sábado continuará con lluvias y viento rotando al sur, mientras que el domingo el cielo permanecerá mayormente nublado, pero sin pronóstico de precipitaciones. Para la jornada en la que Argentina y España disputarán la final del Mundial 2026 se espera una temperatura máxima de apenas 15 grados, marcando el regreso de condiciones plenamente invernales.