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Una mujer de 34 años fue condenada a 14 años de prisión por el homicidio de un joven y el intento de asesinato de otro, en un ataque ocurrido en 2015 en barrio Gráfico, en el noroeste de Rosario. Según la investigación del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Rocío P. Z. había sufrido un robo en su vivienda y, tras identificar a quienes consideraba responsables, señaló a las víctimas ante dos hombres que luego las atacaron a tiros.

El tribunal integrado por las juezas Hebe Marcogliese, Mariana Prunotto y Ana Julia Milicic dictó la sentencia este jueves en la sala 7 del Centro de Justicia Penal de Rosario. La mujer fue considerada coautora de los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en este último caso en carácter de partícipe necesaria. Los delitos fueron considerados en concurso real.

En cambio, las juezas la absolvieron por el delito de portación ilegal de arma de guerra.

El hecho por el que fue condenada ocurrió entre la medianoche y las 0.30 del 30 de mayo de 2015. De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, Rocío P. Z. regresó a su casa de Urquiza al 8500 y encontró que desconocidos habían violentado la vivienda y se habían llevado dinero, estupefacientes y otras pertenencias.

A partir de ese momento, siempre según la acusación, la mujer comenzó a sospechar de algunos jóvenes del barrio y comunicó esa información a Víctor Alfredo A. y Jorge Matías G., quienes ya fueron condenados por el mismo episodio.

Los tres se dirigieron entonces hacia la zona donde se encontraba el grupo de jóvenes señalado por Rocío P. Z., acompañados por otros dos hombres que no fueron identificados. Se movilizaron en un Fiat Uno gris y una motocicleta Honda Tornado.

La acusación sostiene que, luego de hablar con los hombres, la mujer subió al Fiat Uno y les indicó a un grupo de jóvenes que estaba sobre Urquiza al 9300. Entre ellos se encontraban Emanuel Diego Miño y J. A., a quienes señaló como los presuntos responsables del robo.

Tras esa indicación, Víctor A. y Jorge G. bajaron de los vehículos y se dirigieron hacia el grupo. Se produjo una discusión y, casi inmediatamente, ambos comenzaron a disparar con armas de fuego contra Miño y J. A.

Miño recibió múltiples impactos y fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde murió pocas horas después. J. A., en tanto, sufrió una herida de bala en uno de sus brazos y fue atendido en el Policlínico San Martín.

Para la Fiscalía, el papel de Rocío P. Z. no fue el de una espectadora del ataque sino el de una pieza necesaria para concretarlo: habría aportado la información que permitió localizar y señalar a quienes serían las víctimas, después de atribuirles el robo sufrido en su domicilio.

La mujer permaneció prófuga durante varios años. Fue detenida el 14 de agosto de 2023 en la localidad bonaerense de General Juan Madariaga y quedó a disposición de la Justicia rosarina.

La condena completa una causa que ya había tenido sentencia para los dos hombres señalados como autores materiales de los disparos. En un juicio oral concluido en julio de 2018, Víctor A. fue condenado a 18 años y seis meses de prisión, pena que posteriormente fue unificada en 21 años debido a una condena anterior. Jorge G., por su parte, recibió una pena de 18 años de prisión.

El caso vuelve a poner en escena una modalidad de violencia en la que los conflictos vinculados con el robo y la comercialización de drogas terminan trasladándose a las calles de los barrios y derivando en ataques armados. En este expediente, la Justicia consideró probado que detrás de los disparos que terminaron con la vida de Miño hubo una acusación previa por el robo de estupefacientes y una acción destinada a localizar a quienes habían sido señalados como responsables.