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“Estamos esperanzados, la evidencia está”. Con esas palabras, Indiana La Rocca, viuda de Joaquín Pérez, resumió sus expectativas en la previa del juicio oral que comenzó este martes en el Centro de Justicia Penal de Rosario por el asesinato del arquitecto, ocurrido en octubre de 2021 en el barrio Arroyito. En el mismo debate será juzgado Cristian López, de 25 años, por el homicidio de Pérez y también el de Ariel Simoncini, un comisionista de 54 años asesinado durante una emboscada para robarle en el marco de una falsa compra de una motocicleta.

La Rocca llegó al inicio del debate junto a familiares de las víctimas después de casi cinco años de la muerte de Pérez. El arquitecto tenía 34 años cuando fue baleado durante un robo callejero, en octubre de 2021. “La Fiscalía hizo un buen trabajo. Ahora nos queda atravesar este momento”, sostuvo la mujer.

Para la viuda, serán días especialmente difíciles porque el proceso obligará a las familias a volver sobre momentos que intentaron dejar atrás. “Serán días largos, quince días donde vamos a remover recuerdos, escuchar cosas que uno trata de ir tapando porque debemos sobrevivir”, expresó. "Estábamos totalmente desprotegidos. Todavía estamos, no es una sensación. No podés ir a guardar el auto a la cochera de tu casa y que te maten. Aparte, ya se lo habían robado. No era necesario matarlo", agregó.

La Rocca y Pérez tenían una pequeña de 2 años al momento de la tragedia. “Les seguimos mostrando que a pesar del dolor y los traumas, la vida es hermosa. Debemos seguir adelante, por ellos, por nosotras”, afirmó.

La mujer también destacó el trabajo de quienes aportaron información durante la investigación. “La evidencia está, los testigos están. Ahora esperamos que el tribunal nos dé un poco de lo que merecemos. Estamos agradecidos por las personas que hablaron y se animaron”, dijo.


VIDA VALOR CERO

En la misma línea se expresó la viuda de Ariel Simoncini, quien puso especial énfasis en el aporte de los testigos de identidad reservada que permitieron avanzar sobre la participación de los acusados.

“El testimonio de los testigos de identidad reservada fue muy valioso”, señaló. Y planteó una reflexión sobre los dos crímenes: “Cuando algo pesa en la conciencia... porque no es que robaron dinero, la plata se recupera”.

La señora marcó además la diferencia numérica entre los agresores y las víctimas. “En el caso Joaquín asesinaron dos contra uno, en el caso de Ariel fueron cuatro personas contra uno. Podían haberlo golpeado incluso, pero nunca matarlo”, sostuvo.

La propia La Rocca resumió el reclamo de las familias con una pregunta: “Si ya habían robado, ¿cuál era la necesidad de matar?”.




LA ACUSACIÓN DE LA FISCALÍA

La fiscal Carla Ranciari explicó que el juicio comenzó con los dos acusados y que se ventilarán dos homicidios y un tercer hecho de robo calificado.

Según la investigación, Simoncini había acordado a través de Marketplace la compra de una motocicleta. La operación, de acuerdo con la acusación, terminó siendo una emboscada. Un hombre que estaba detenido en el penal de Coronda habría utilizado la plataforma para contactar a Simoncini y convocarlo a Zelaya y Matheu, en barrio Alberdi. Fue el 8 de enero de 2023, allí fue asaltado y asesinado.

Ranciari explicó que Cristian López está acusado de haber participado en ambos homicidios, mientras que el segundo acusado está imputado por el crimen de Simoncini. La fiscal sostuvo que una investigación prolongada permitió reconstruir cómo se habría organizado el ataque desde el interior de la cárcel.

Uno de los elementos centrales de la acusación son los testimonios de personas que declararon bajo identidad reservada. “Es un gran valor porque realmente fue gran colaboración para esta investigación la presentación de estos testigos que van a venir al juicio”, señaló la fiscal.

Según Ranciari, esos testigos pudieron aportar información sobre ambos episodios y sobre el conocimiento que tenían de ellos a partir de contactos directos con López.




UN TERCER HECHO Y MÁS PERSONAS SIN IDENTIFICAR

Durante el juicio también se analizará un tercer episodio, un robo calificado ocurrido en 2023 en el complejo City Center Rosario, que habría tenido una modalidad similar: una víctima fue engañada y convocada a un determinado lugar para luego ser despojada de sus pertenencias.

La fiscal explicó que durante la investigación hubo otras personas involucradas que fueron luego desvinculadas. Una de ellas es familiar directo de uno de los acusados que estaba detenido en Coronda.

En el caso del crimen de Pérez, además, todavía hay un participante que no fue identificado. Ranciari aclaró que no se trata de un prófugo, porque nunca se pudo establecer su identidad.

“Los autores habían sido dos en ese hecho”, indicó. Según la fiscal, López habría sido quien conducía la motocicleta y la persona aún no identificada viajaba como acompañante.

En el homicidio de Simoncini, en tanto, la investigación estableció inicialmente la intervención de cuatro personas. “Al día de la fecha hay tres que continúan sin identificarse”, señaló Ranciari.


PRISIÓN PERPETUA

La Fiscalía pedirá prisión perpetua para los dos acusados. “Es la pena que está prevista en nuestro ordenamiento penal para los delitos que van a ser imputados”, explicó la fiscal.

En cuanto a Pérez, Ranciari remarcó que la acusación sostendrá durante el debate que López fue quien participó del ataque que terminó con la muerte del arquitecto. “Hay varios testimonios que dan cuenta de eso”, afirmó.

La fiscal también reconoció que se trató de una investigación extensa. López fue imputado recién en noviembre de 2024, más de tres años después del crimen de Pérez.

En el caso del arquitecto, la hipótesis de la Fiscalía es que se trató de un robo. Ranciari señaló que nunca se pudo establecer que el homicidio hubiera sido cometido por encargo ni que existiera una conexión con una maniobra organizada desde el penal de Coronda, como sí sostiene la acusación respecto del crimen de Simoncini.

El debate tendrá una duración estimada de entre una semana y una semana y media, aunque el plazo dependerá de la extensión de los testimonios.

Para las familias, el comienzo del juicio representa el momento de volver sobre dos historias atravesadas por la violencia y los interrogantes que quedaron abiertos. Para la Fiscalía, en tanto, los testimonios reunidos durante años de investigación serán una pieza central para intentar demostrar ante el tribunal la responsabilidad de los acusados.