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El crédito hipotecario pierde fuerza, a pesar del Gobierno
El acceso al crédito hipotecario atraviesa un fuerte retroceso en 2026. Durante el primer semestre se registraron 11.607 nuevas hipotecas, un 42,1% menos que las 20.035 contabilizadas en el mismo per...
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El acceso al crédito hipotecario atraviesa un fuerte retroceso en 2026. Durante el primer semestre se registraron 11.607 nuevas hipotecas, un 42,1% menos que las 20.035 contabilizadas en el mismo período de 2025. Con la incorporación de julio, la caída llega al 47% interanual.
El dato adquiere mayor relevancia porque la contracción del crédito fue muy superior a la del mercado inmobiliario. En la provincia de Buenos Aires, las escrituras bajaron 7,8% en el semestre, mientras que las operaciones con hipoteca se redujeron 32,6%. En la Ciudad de Buenos Aires, las compraventas prácticamente se mantuvieron estables, pero las escrituras hipotecarias cayeron 37,2%.
El escenario combina, además, condiciones financieras cada vez más exigentes. En junio, la tasa promedio de los nuevos créditos alcanzó el 7,02%, frente al 6,66% de abril, mientras que el plazo promedio cayó de 24,7 a 23 años.
Así, aunque se otorgaron menos préstamos, el volumen total de dinero movilizado siguió siendo elevado: durante los primeros seis meses se concretaron operaciones por unos 905 millones de dólares, una cifra similar a todo lo registrado durante 2024. El informe interpreta este fenómeno como una señal de que quienes consiguen acceder al crédito están tomando préstamos de mayor monto.
Los primeros datos de julio no muestran un cambio de tendencia. Se estiman 1.722 nuevas altas hipotecarias, frente a las 5.125 de julio de 2025. En cambio, el volumen financiero se mantuvo prácticamente estable respecto de junio, en torno a los 247 millones de dólares.
El informe advierte que este comportamiento podría estar modificando el perfil de los hogares que logran acceder a una vivienda mediante crédito. En un contexto de tasas más altas y plazos más breves, los hogares con mayores ingresos y capacidad de ahorro podrían estar ganando peso dentro del mercado.
Entre las señales para los próximos meses aparece además la decisión del Banco Nación de elevar del 6% al 6,7% la tasa de su línea +Hogares para clientes que cobran sus haberes en la entidad. El banco tiene una participación importante en el mercado hipotecario, por lo que sus decisiones pueden incidir sobre el nivel general de operaciones.
En paralelo, algunas provincias avanzan en sentido contrario. Tierra del Fuego amplió en $5.000 millones su programa de créditos UVA con protección salarial, mientras Córdoba busca generar nuevo fondeo y Neuquén comenzó a avanzar con su programa de créditos hipotecarios no bancarios.
El balance, por ahora, es el de un mercado que tocó un piso durante abril y mayo y luego se estabilizó, pero lejos de los niveles de 2025. La evolución de las tasas, las nuevas líneas y las políticas de financiamiento durante los próximos meses será determinante para saber si esa estabilización puede transformarse en una recuperación.
El dato adquiere mayor relevancia porque la contracción del crédito fue muy superior a la del mercado inmobiliario. En la provincia de Buenos Aires, las escrituras bajaron 7,8% en el semestre, mientras que las operaciones con hipoteca se redujeron 32,6%. En la Ciudad de Buenos Aires, las compraventas prácticamente se mantuvieron estables, pero las escrituras hipotecarias cayeron 37,2%.
El escenario combina, además, condiciones financieras cada vez más exigentes. En junio, la tasa promedio de los nuevos créditos alcanzó el 7,02%, frente al 6,66% de abril, mientras que el plazo promedio cayó de 24,7 a 23 años.
Así, aunque se otorgaron menos préstamos, el volumen total de dinero movilizado siguió siendo elevado: durante los primeros seis meses se concretaron operaciones por unos 905 millones de dólares, una cifra similar a todo lo registrado durante 2024. El informe interpreta este fenómeno como una señal de que quienes consiguen acceder al crédito están tomando préstamos de mayor monto.
Los primeros datos de julio no muestran un cambio de tendencia. Se estiman 1.722 nuevas altas hipotecarias, frente a las 5.125 de julio de 2025. En cambio, el volumen financiero se mantuvo prácticamente estable respecto de junio, en torno a los 247 millones de dólares.
El informe advierte que este comportamiento podría estar modificando el perfil de los hogares que logran acceder a una vivienda mediante crédito. En un contexto de tasas más altas y plazos más breves, los hogares con mayores ingresos y capacidad de ahorro podrían estar ganando peso dentro del mercado.
Entre las señales para los próximos meses aparece además la decisión del Banco Nación de elevar del 6% al 6,7% la tasa de su línea +Hogares para clientes que cobran sus haberes en la entidad. El banco tiene una participación importante en el mercado hipotecario, por lo que sus decisiones pueden incidir sobre el nivel general de operaciones.
En paralelo, algunas provincias avanzan en sentido contrario. Tierra del Fuego amplió en $5.000 millones su programa de créditos UVA con protección salarial, mientras Córdoba busca generar nuevo fondeo y Neuquén comenzó a avanzar con su programa de créditos hipotecarios no bancarios.
El balance, por ahora, es el de un mercado que tocó un piso durante abril y mayo y luego se estabilizó, pero lejos de los niveles de 2025. La evolución de las tasas, las nuevas líneas y las políticas de financiamiento durante los próximos meses será determinante para saber si esa estabilización puede transformarse en una recuperación.
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